Mujeres organizadas

Conversamos con Patricia Amiguet, integrante de la Red Estatal de Mujeres Anti Prohibicionistas sobre el trabajo de Mujeres Cannábicas en España.

En los pasillos de la Spannabis nos encontramos con Patricia Amiguet, activista e integrante de la Red Estatal de Mujeres Anti Prohibicionistas (REMA).  Este movimiento surgió hace dos años en el marco de la Spannabis, cuando un grupo de amigas activistas decidió realizar un Encuentro de Mujeres Cannábicas. Fue un éxito: pasaron por allí más de 120 mujeres relacionadas con el mundo de las drogas en general.

De ese encuentro en la Spannabis 2016 surgieron las tres líneas de trabajo en las cuales hoy sigue avanzando la Asociación de Mujeres Cannábicas dentro de REMA: trabajar contra la estigmatización de las mujeres usuarias y/o vinculadas con el cannabis; en segundo lugar, visibilizar a las mujeres y ayudar a su promoción en el sector, como activistas y profesionales; por último, fomentar el empoderamiento y las redes de cooperación entre mujeres que forman parte de la cultura del cannabis.

Para Patricia Amiguet, en ese encuentro “emergió a la luz el gran agujero negro que tenemos en todo lo relacionado con el cannabis, la sexualidad y la salud reproductiva de la mujer. Por ejemplo, en España, si la seguridad social o los médicos conocen que una madre es consumidora de alguna sustancia, están en la obligación de notificar a Asuntos sociales, y se realiza un proceso de control y seguimiento con entrevistas, que podría derivar en la retención del niño después del nacimiento. Son procesos muy duros y violentos hacia los neonatos y las madres”. Este tema es considerado como una de las principales problemáticas entre las usuarias de cannabis en España.


Otra línea de trabajo que tiene que ver con la sexualidad y el cannabis es el rol de la mujer dentro de la industria. Se percibía la utilización de la mujer como objeto sexual en el sector cannábico, algo que por suerte ya no es tan obvio: no hay tantas chicas en bikini vendiendo semillas, como se acostumbraba ver hace unos pocos años.

Para la agrupación es fundamental incidir en las cuestiones de género dentro de las políticas de drogas. Patricia Amiguet realizó un trabajo con la primera página y el título de la reciente Ley de Regulación de las Asociaciones Cannábicas de Cataluña y detectó siete cuestiones machistas. Por ejemplo, el propio título de la ley enuncia: “Ley para usuarios del cannabis”, y no para “personas usuarias de cannabis”.

La agrupación se ocupa también de que en los documentos existan datos de mujeres que consumen, ya que las cifras predominantes en las encuestas hacen referencia a hombres caucásicos de 30 años.


Las mujeres cannábicas siguen reclamando su sitio en España y en el resto del mundo. Como muy bien explica la Red Estatal de Mujeres Antiprohibicionistas “Somos. Existimos. Queremos incidir. Queremos participar, visualizarnos y aportar para transformar”. Para terminar con los estigmas y estereotipos sexistas, las mujeres se unen reclamando su sitio en la escena cannábica. Las mujeres cannábicas siembran hoy el futuro del cannabis.

 

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