Por la misma senda

Canadá se convirtió en el segundo país del mundo, después de Uruguay, en regular el cultivo y la venta de cannabis recreativo.  

El 19 de junio fue una jornada histórica para Canadá: el Senado aprobó la regulación, producción, distribución y venta del uso recreativo del cannabis, terminando así con 95 años de prohibición. Canadá se convertirá así en el primer país del G7 en regular el uso recreativo del cannabis en todo su territorio, y el segundo en el mundo después de Uruguay.  

Justin Trudeau, el joven Primer Ministro canadiense que había admitido en 2013 haber fumado “cinco o seis veces” cannabis con sus amigos, explicó en el Parlamento que la intención de su gobierno con esta medida es “proteger a los jóvenes”, admitiendo que el actual sistema represivo “no funciona para evitar que nuestros jóvenes tengan un acceso fácil a la marihuana”. Otro de los argumentos esgrimidos por Trudeau en el Parlamento también nos resulta familiar: poner fin a una de las vías de financiación del crimen organizado.

 

La ley canadiense

A partir de su entrada en vigencia el 17 de octubre del 2018, la ley habilita a todos los canadienses mayores de 18 años (19, en algunas regiones) a adquirir cannabis recreativo a un costo estimado de 7,5 dólares por gramo. Los canadienses pueden acceder al cannabis a través de vendedores públicos y privados autorizados o por correo. La distribución estará a cargo de cada provincia o territorio y la posesión estará limitada a los 30 gramos por persona.

La legislación incluye una regulación total de la planta; los usuarios pueden cultivar hasta cuatro plantas en sus casas. Se contempla en la ley que los menores no sean perseguidos penalmente a nivel federal por consumir, pero se imponen penas de hasta 14 años de penitenciaría para quienes faciliten el cannabis a los menores.

Será potestad de las provincias organizar la venta de cannabis en tiendas autorizadas, en algunos casos en la forma actual de las tiendas de venta de alcohol controladas por el gobierno.

 

Mercado e impuestos

El mercado canadiense de cannabis recreativo se estima en 4.500 millones de dólares anuales, de acuerdo a las cifras oficiales. El Ministro de Finanzas, Bill Morneau, estimó que la recaudación de impuestos por el cannabis podría llegar a unos US$ 300 millones. El gobierno aceptó retener solo el 25% de esos recursos, y el resto se destinará a los gobiernos regionales.

Un reciente estudio de campo de la firma Cannabis at Work estima que la industria del cannabis en Canadá ofrecerá hasta 150.000 nuevos empleos durante los próximos años, muchos de ellos sumamente competitivos, con sueldos de hasta seis dígitos.

 Según datos de la agencia Tebrake, en Canadá hay casi cinco millones de consumidores de cannabis entre los 36 millones de canadienses. La marihuana con fines terapéuticos solo representa un 8% del consumo de cannabis en Canadá. En el año 2001, Canadá se convirtió en el primer país en legalizar el uso medicinal del cannabis para enfermos terminales y pacientes con enfermedades graves. 

 

Deja un comentario