For export

Primera exportación de cannabis medicinal uruguayo pone rumbo a Alemania                                                                                                              

La empresa Fotmer Life Sciences recibió, de parte del IRCCA, la licencia que la habilita a  obtener hasta cinco toneladas de extracto crudo de cannabis para uso medicinal, con destino a laboratorios que elaboren productos para su comercialización. Alemania es su primer país destinatario, y las próximas exportaciones tendrán como destino Canadá y Australia.

Junto con la primera exportación de cannabis medicinal se termina de concretar la apuesta realizada en el año 2013. Con el cannabis se comienzan a cumplir aquellos anhelos de aportar trabajo, investigación, desarrollo y diversificación de mercados para el Uruguay.

De acuerdo a los datos de Naciones Unidas recabados en el año 2016, las exportaciones de cannabis medicinal están encabezadas por Reino Unido (67,7% del total), Holanda (16,4%) y Austria (8,7%).

La empresa de capitales estadounidenses y uruguayos instaló 18 invernáculos con cultivos estandarizados en el país, en una superficie de casi 30.000 m2. La empresa podrá llevar adelante la extracción a partir de diez toneladas de inflorescencias y diez toneladas de material vegetal, para posteriormente fraccionar el producto.

Bajo la primera licencia, otorgada en 2017, para producir biomasa con alto contenido de THC, el equipo de Fotmer Life Sciences cosechó con éxito las primeras seis toneladas de seis variedades diferentes de cannabis medicinal y las preparó para su exportación a través de su nueva planta de procesamiento.

Jordan Lewis, CEO de Fotmer Life Sciences, en declaraciones a la agencia AFP, sostiene que “la experiencia adquirida desde que obtuvimos la primera licencia para producir cannabis medicinal en Uruguay nos ha permitido avanzar y dar este gran paso en la industria, tanto a nivel nacional como internacional, abriendo nuevas posibilidades y agregando valor a la cadena productiva”.

Fotmer ya invirtió siete millones de dólares en laboratorios y cultivos, emplea hasta 180 personas directamente y genera 250 puestos de trabajo indirectos durante la zafra que abarca un período de nueve meses. Este personal se desempeña en las áreas de laboratorio y administración en el Parque de las Ciencias del LATU y en las áreas de cultivo extensivo, la planta de curado y secado en Nueva Helvecia.

Las flores ingresan a una cadena de procesamiento que une lo industrial con lo artesanal. La cosecha se realiza manualmente; una cortadora permite desprender los restos de hojas y la clasificación final o “manicura” se realiza a mano.

Después del corte, en el momento exacto, vienen seis días de secado y seis días de reposo o estabilización para las flores, durante los cuales los componentes químicos llegan a su estado final. El empaque toma dos días.

Cada área está separada. Pasar de una a otra supone, para el personal a cargo, cambiar de ropa, de tapabocas y de calzado. Entre una sala y otra, un sistema de presurización evita que las puertas que conectan cada zona se abran a la misma vez y que haya, siquiera, pasaje de aire entre ellas.

Las instalaciones y los procedimientos que lleva adelante la empresa cumplen con lo establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Food and Drug Administration (FDA), la American Herbal Pharmacopeia Cannabis Inflorescense y la Eudralez, “The Rules Governing Medicinal Products in the European Union”, lo que le permite cumplir con los más altos estándares de calidad exigidos por la industria farmacéutica internacional.

En 2019 la empresa proyecta alcanzar las seis toneladas de producción. La segunda etapa llegará a 10 toneladas, luego a 30, y el objetivo final es de 400, para una inversión total de 15 millones de dólares.

Este proceso comenzó con diez plantines que fueron clonados hasta llegar a 10.000. El cannabis se empaca en bolsas de aluminio de tres kilos. En el mercado internacional se paga entre tres y siete dólares el gramo; la carga de cada bolsa oscila entre 9.000 y 21.000 dólares.

Lewis afirma que esto es un hito que “pone a Uruguay en el mapa del mundo del cannabis farmacéutico. Hoy Alemania representa el mayor mercado en Europa, y tienen los estándares de calidad más altos del mundo”. Se estima que actualmente hay 700.000 alemanes que usan productos farmacéuticos derivados de la marihuana.

Diego Olivera, Secretario de la Junta de Drogas de Uruguay, expresó que el anuncio es “la confirmación de que nuestro país puede estar a la vanguardia de un mercado sumamente exigente, como el de los productos medicinales, que exige procesos de calidad, tecnología y conocimiento intensivo”.

 

Deja un comentario