Escalera invertida

De la teoría del cannabis como un trampolín a otras drogas, a un nuevo paradigma que lo impulsa como aliado en la desintoxicación de sustancias.                                                                             

La teoría de que el cannabis es una “droga de iniciación” y que oficia como trampolín o escalera de acceso a otras drogas más duras, ha sido sostenida y difundida por gobiernos, políticos y medios de comunicación durante décadas. Este razonamiento supone que los consumidores de cannabis, con toda seguridad, darán el salto hacia el consumo de drogas duras en algún momento.

Sin embargo, con la lenta pero consistente caída del paradigma del prohibicionismo, los años de experiencia práctica y los resultados de las investigaciones más recientes, se ha descubierto que la teoría de la escalera sirve más para bajar que para subir en escalas de drogas.  El cannabis puede ser utilizado como un tratamiento de apoyo para vencer la adicción al alcohol y otras sustancias psicoactivas.

Pasta base de cocaína y crack

Diversos estudios indican que la marihuana podría reducir e incluso eliminar el consumo de Pasta Base de Cocaína, así como sus manifestaciones clínicas asociadas. En Brasil por ejemplo, se hizo un seguimiento durante nueve meses a 25 usuarios de crack con una fuerte adicción. La mayoría de los sujetos (68%) cesaron el uso de crack e informaron que el uso de cannabis les reducía el craving (deseo de consumo).

El tiempo medio que tardaron en dejar de usar crack fue de 5,2 semanas, fumando entre 3 y 4 cigarrillos de marihuana por día. Del resto de la muestra, la mitad (16%) mantuvo su nivel de uso de crack pese al uso de cannabis y la otra mitad (16%), abandonó el tratamiento antes de los tres primeros meses.

Alcohol, cocaína y heroína

En Estados Unidos se observó un grupo de pacientes en tratamiento para dejar el uso de drogas que utilizaban cannabis medicinal y se lo comparó con datos de pacientes que no la utilizaban. Se relevó que el uso de cannabis no perjudicaba el tratamiento, siendo una medicina con menos efectos secundarios que los fármacos habituales. El número de pacientes que refirieron problemas médicos en los últimos 30 días disminuyó y permaneció en los programas de tratamiento durante más tiempo que los que no utilizaban cannabis. También obtuvieron mejores resultados con relación a indicadores de trabajo, problemas con la justicia y hospitalizaciones.

El estudio concluye que el uso de cannabis medicinal no compromete los tratamientos de abuso de sustancias y que incluso obtienen iguales resultados, sino mejores. El cannabis medicinal en el tratamiento de abuso de sustancias  es mejor tolerado que las medicaciones habituales, más barato y con menos problemas fisiológicos derivados de la medicación.

Otro estudio con una muestra de 1.746 usuarios de cannabis medicinal en Estados Unidos encontró que, comparados con la población general norteamericana, los usuarios de cannabis hacían un menor uso de alcohol y cocaína. Resultados parecidos recogidos en un dispensario canadiense de cannabis medicinal, fue un mejor tratamiento para un porcentaje significativo de personas para sustituir el alcohol y drogas, como la cocaína o la heroína.

En esta misma línea, dos estudios, uno realizado en Australia y otro en Reino Unido obtuvieron resultados similares. En el estudio australiano se encontró que el 62% de los pacientes disminuyeron o abandonaron el uso de fármacos de prescripción cuando empezaron a utilizar cannabis medicinal que fue típicamente percibida como superior a los fármacos, tanto en términos de efectos secundarios experimentados como de alivio percibido. Respecto al estudio inglés, de 916 sujetos que respondieron a las preguntas en las que se comparaba el cannabis medicinal con los fármacos de prescripción utilizados, sólo 27 refirieron que los segundos funcionaban mejor que el cannabis.

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