Cannabis, diabetes y obesidad

Análisis de investigadores canadienses de más de cien mil datos identifica efectos protectores del cannabis en personas obesas con diabetes                                                                 

El consumo de cannabis en personas obesas se asocia con menores niveles de insulina en ayunas en sangre y menor resistencia a la insulina. Sin embargo, los estudios poblacionales realizados limitados sobre el uso de cannabis con marcadores de resistencia a la insulina contienen interesantes observaciones sobre esta el diabetes, la obesidad y el cannabis.

Investigadores canadienses de la Facultad de Farmacia de la Universidad Laval y del Instituto de Salud Pública de Québec, analizaron datos de una población de 129.509 adultos diabéticos entre 18 y 59 años, recogidos de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición entre los años 2009 y 2016.

En los obesos consumidores actuales de cannabis, la media de insulina entre los que consumen menos de cuatro veces al mes fue un 52% menor que entre los que nunca han consumido. Los obesos ex-consumidores  de cannabis con ocho o más consumos al mes y que dejaron de consumir hace menos de un año mostraron un 47% menos de insulina.

La evaluación del modelo homeostático (HOMA) es un método utilizado para cuantificar la resistencia a la insulina y la función de las células beta, que producen la insulina en el páncreas.

Los investigadores afirman que el consumo de cannabis «se asocia con una disminución de la insulina en ayunas y del HOMA-IR en adultos obesos pero no en adultos no obesos, incluso con una baja frecuencia de consumo, menos de 4 veces al mes».

Los antiguos consumidores con un alto uso de por vida tenían niveles de insulina significativamente más bajos que persisten, independientemente del tiempo transcurrido desde el último uso.

Cannabis y Diabetes Tipo 1

El cannabis posee un gran potencial en el tratamiento de las enfermedades autoinmunes, entre ellas la diabetes tipo 1. En esta condición usualmente de por vida, el sistema inmune se encuentra hiperactivado y decide atacar a las células del páncreas. Este órgano es el responsable de producir insulina, una hormona que transporta el azúcar fuera de la sangre y hacia las células.

A pesar de que las terapias de cannabis no pueden crear más insulina, la planta puede ser beneficiosa por otra razón. Los componentes activos del cannabis, los cannabinoides, pueden ayudar a calmar la respuesta inmune de la diabetes tipo 1. De esta forma se evita que el sistema inmunológico continúe atacando al propio cuerpo, reduciendo el daño en el páncreas.

Existe bastante evidencia empírica sobre este aspecto. Un estudio realizado en 2001 testeó los efectos del THC en ratones con diabetes autoinmune, encontrando niveles mucho más reducidos de hiperglicemia y un descenso de la pérdida de insulina pancreática. Además, también encontraron una menor inflamación en los ratones, señal de la supresión del sistema inmunitario.

Por otro lado, el no psicoactivo CBD también ha mostrado su potencial. Un estudio realizado en 2008 demostró que este cannabinoide ralentizaba la respuesta inmune de ataque a las células pancreáticas, reduciendo también la inflamación.

Cannabis y Diabetes Tipo 2

Mientras que la diabetes de tipo 1 es una enfermedad autoinmune, la de tipo 2 es adquirida y se asocia a un defectuoso metabolismo de carbohidratos. El organismo se ha visto tan inundado de azúcares que el páncreas tiene que estar continuamente liberando insulina para reducir los niveles de azúcar en sangre, los cuales se almacenan en células grasas.

Con el tiempo, las células se ven tan expuestas a la insulina transportando azúcar que dejan de responder a la hormona, provocando un sobresfuerzo en el páncreas. El órgano tiene que producir más y más insulina para conseguir que las células grasas respondan, lo cual no se puede mantener. El resultado es una enorme elevación de los niveles de azúcar en sangre.

Estos carbohidratos son transformados en glucosa en el cuerpo, creando azúcar en la sangre. Esta es la razón de que dietas bajas en carbohidratos sean tan efectivas para la diabetes tipo 2, aunque quizás sea necesario seguir tomando insulina dependiendo del individuo.

Curiosamente, el cannabis ayuda también a la diabetes tipo 2 pero de una forma completamente distinta que en la de tipo 1. Aunque las propiedades antiinflamatorias del cannabis sean también útiles, es el impacto que la planta tiene en el metabolismo lo que la hace tan beneficiosa para este tipo de diabetes.

Un estudio realizado en 2012 con ratones encontró que el CBD reducía el apetito en ratas, el cual podría ser utilizado para ayudar a las personas con diabetes tipo 2 a mejorar sus dietas. Por otro lado, el CBD combinado con el THCV también ha mostrado potencial en reducir la enfermedad del hígado graso no alcohólico, muy asociada también con el síndrome metabólico y la diabetes tipo 2.

Otro estudió que analizó el impacto del THCV en dos modelos de ratones con obesidad encontró que este cannabinoide reducía la intolerancia a la glucosa, mejoraba la sensibilidad a la insulina y aumentaba el gasto energético. En definitiva, conseguía acelerar completamente el metabolismo de los roedores.

Fuente: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/31152633

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